Como parte consolidada del programa de formación, este año volvemos a comenzar con una intensa y variada semana de acogida. Además de las sesiones formativas y las actividades prácticas, los nuevos aprendices tendrán la oportunidad de fabricar su propio cascanueces como recuerdo. De este modo podrán aplicar directamente las técnicas de fabricación utilizadas en KNARR, familiarizarse con los materiales y procesos empleados y adquirir una comprensión básica de los procesos de trabajo prácticos. Además de la visita a las instalaciones de la empresa, una búsqueda del tesoro por el edificio ofrece una forma lúdica de conocer los distintos espacios y, al mismo tiempo, reforzar el espíritu de equipo.
“Un inicio de formación bien organizado influye de manera decisiva en el desarrollo posterior de la misma. Para los nuevos aprendices, comenzar su formación supone entrar en un entorno desconocido, lleno de nuevas impresiones y retos. Por ello, es especialmente importante ofrecerles orientación desde el principio, reducir posibles inseguridades y despertar su ilusión por la etapa formativa que tienen por delante. Una buena incorporación genera confianza y constituye la base de una formación eficaz y sostenible”, destaca Luisa T., formadora responsable de la formación en el área comercial.
Con esta semana de acogida, KNARR sigue precisamente este enfoque. Los nuevos aprendices tienen la oportunidad de conocer desde el principio la empresa, a sus compañeros y los procesos internos, y de sentirse parte del equipo desde el primer día.
El Grupo KNARR espera acompañar a los tres nuevos aprendices durante los próximos años y ofrecerles perspectivas prometedoras para su futuro profesional dentro de la empresa familiar.